lunes, 22 de diciembre de 2008

Entrada nº 100

Dios se había asegurado de sellar la entrada al Paraíso hace ya muchos millones de años...Pero Lucifer no se dio por vencido. Pasó todos esos años desarrollando un odio de proporciones colosales. Ansiaba venganza con cada bocanada de aire que llegaba a sus pulmones. En el Infierno, a donde fue desterrado, consigió crear una horda de demonios a su semejanza. Les proveyó de almas sedientas de sangre, y les prometió el Paraíso a cambio de obediencia. La raza recientemente creada aceptó. Todos los demonios creados eran iguales, se les entregó armas y armaduras. El ataque al Paraíso sucedió nada mas descubrir Lucifer como atravesar todas las protecciones que yacían en sus accesos.

La gran debilidad de Dios era su bondad, no era capaz de odiar, asi que las barreras que protegían el Cielo del Infierno se debilitaban con el tiempo. Lucifer dirigó a su titánico ejército a través de las puertas del Cielo. Una vez allí, el señor de las tinieblas tomó forma de un ente monstruoso. Una masa de tentáculos con un solo ojo y una boca gigantescos. Prendía fuego a todo lo que tocaba con sus tentáculos emponzoñados.

Los ángeles y arcángeles se organizaron con presteza, crearon las defensas y rechazaron la primera oleada de demonios con relativa facilidad, los rayos que disparaban con sus manos tenían efectos devastadores en las tropas de Lucifer, ataviadas con yelmos oscuros y armaduras que rezumaban odio. Además, sus armas eran lanzas, su poder de ataque a larga distancia era muy limitado.

Todo parecía estar del lado de Dios, sus defensores resistían el ataque. Todo cambió cuando el señor del Infierno se prendió fuego a sí mismo y empezó a emitir un humo muy denso, que se dispersaba y ascendía con gran velocidad. Pronto la cantidad era tal que empezó a escasear la luz solar en el Paraíso. Al ausentarse la luz, la batalla se tornó en carnicería. Los Ángeles, cuyas armaduras extraían poder de la luz del astro rey, flaquearon. Por primera vez entendieron lo que es el miedo.

La masacre fue metódica y lenta. Los demonios masacraban a los ángeles a voluntad y Lucifer iba absorbiendo las almas de los caídos con sus tentáculos fantasmagóricos. Su poder aumentó de tal manera que su fuego pudo prender agua, de la cual el Paraíso estaba impregando. Lentamente, el Infierno comenzó a crearse de nuevo

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mañana el final ea, con las ganas os quedais

4 comentarios:

Tréveron dijo...

Ahí ahí, creando tensión xDDD

Muy chulo ^^

Deed dijo...

que chulo!

es lo que tienen los ángeles, que para defenderse de los espadazos y lanzas tiran flores y corazoncitos xD (ey, son como hippies..)

JJ dijo...

esta muy chulo, es muy bontio....

aunque deerias describir mas detalladamente la carniceria y tal.

Delerium dijo...

XDDD joer tu siempre tan macabro

no, eso es solo la idea del "libro" (o proyecto de libro como yo lo llamo) que quiero hacer

n.n